sábado, 20 de junio de 2009

¿OPERACIÓN QUÉ.......?


No soy muy seguidor de Operación Triunfo, pero como televidente soy adicto al zapping y en alguna ocasión he visto pequeños fragmentos de ese programa.


Me sorprende mucho el gran cambio que a sufrido después de varias ediciones, lo que era un programa netamente musical a pasado a un vulgar realiti show, y lo que es más grave, es que tras el paso por el concurso los participantes pasan de ser un sucedáneo de estrella de la canción, a anunciar dietas adelgazantes, como comprar en un supermercado, o a jugar a ser un Robinsón Crusoe en una isla desierta o lo más triste de contertulios en espacios televisivos mediocres de cotilleos rosas o del corazón, olvidando por completo sus carreras de cantantes y de artistas.


En esta última etapa, este gran karaoke, crea más audiencia en el momento de veredicto del jurado que con las actuaciones de los concursantes, donde los miembros del mismo se dedican a descalificar a todo “bicho viviente” insultando al público, al presentador y como no, a todo aquel que hace sus “pinitos” en el escenario, tratando por todos los medios posibles desprestigiar y ridiculizar a quien tenga la osadía de tocar un micrófono para actuar.


Pienso que los espectadores aun quieren más y esperan que lo próximo sea que alguno de los “triunfitos” pierdan los nervios y con la alteración se acuerden de los muertos o de la madre de algunos de los miembros del jurado y se líe una bronca en directo en plan programa mexicano de prenssi cash aumentando más si cabe la audiencia.


Los verdugos se hacen cada vez más famosos gracias al castigo de sus víctimas, que sin rechistar aguantan silenciosos sus tormentos, cada vez más crueles y rigurosos con maltratos psicológicos incluidos, en el fondo disfrutamos con el mal ajeno y aplaudimos esas situaciones que en muchas veces roza el patetismo y lo dramático.


Durante varias semanas viven el sueño de convertirse en un fenómeno mediático para luego pasar al más rotundo olvido.


Con una inversión mínima, alguien se embolsa cantidades millonarias jugando con las ilusiones y deseos de un puñado de jóvenes.


Todo esto se termina cuando se escucha la temida y maldita frase “de debe abandonar la academia” y a partir de aquí el producto deja de ser vendible; y la próxima vez que mencionen su nombre será en la verbena de su pueblo, finalizando los famosos 15 minutos de gloria que decía Andy Warhol.


Operación Triunfo no… Operación acoso y derribo.



miércoles, 3 de junio de 2009

VIVE EN MI UN RECUERDO



A veces me siento más viejo y no por la edad, sino por las vivencias y recuerdos, viniendo a mi memoria momentos, sitios y personas que han compartido mi espacio y mi tiempo...

Recuerdo las tardes jugando al escondite en los grandes cerros de arenas finas y limpias, que había a los pies del faro, el edificio de Marielo, grandioso en su promontorio, distante pero siempre cercana, la torre de la parroquia con nido de cigüeña incluido, antes del despiadado alicatado de cuarto de baño de culebrón venezolano.

Los autobuses de Los Amarillos pasando por la calle Padre Lerchundi, donde los conductores tenían que hacer mil una peripecias cuando giraban por la esquina de "El Chusco".

El flamante y negro coche del Infante con un pequeño remolque, adelantándose a su época, donde llevaba a sus preciados perros.

La Romería del Pinar por la carretera de Rota camiando hacia Peritanda, la Velada de la Virgen de Regla, con una visita a la caseta de los “Tiritos”, donde con un disparo certero de una escopeta de balines, acertabas a una pequeña bola metálica, alcanzando así su correspondiente premio... una copita de moscatel.

Los gritos de "El Hombre de la Ratita” pregonando su original negocio y como no... las pelotas de cuero rellenas de serrín, terror de los traseros de las niñas de la pandilla y de las que no.

Rememoro la inauguración de la gasolinera que se encontraba a las afueras, hoy en pleno centro, la instalación del primer semáforo en la esquina de la plaza de abasto, cuando aún había un tramo que no era peatonal de la calle Isaac Peral desde el Bar Paquito al Bar Los Faroles.

La pérdida del uso de algunos nombres de barrios emblemáticos del municipio como el Santo, el Punto o la Caeta.

El olvido de personas y sus quehaceres, los chascarrillos del Busquillo, la caja de limpiabotas del Carnuzo, la bandurria del Calandria o el malhumor de Panfué  y una gran lista interminable de personajes entrañables, e irrepetibles y anónimos que jamás tendrán una calle con su nombre en este, su pueblo..., porque estos reconocimientos suelen llegar cuando ya sirven de poco o de nada, porque la historia en muchos casos va muy lenta.

¿Qué fue de aquella flota de carrillos de chucherías? Que regentaban dos familias muy trabajadoras y queridas en Chipiona, "Los Gongos” y "Los Limones”, los primeros en formas de barcas blancas y los segundos con carros forrados de tablas verdes.

Atrás queda Lapacha poblada de eucaliptos y algún pino piñonero, el arroyo de desagüe que estaba justo detrás del Colegio Virgen de Regla, sin olvidar una laguna llena de vida y naturaleza, cuantas cosas sean transformado, modificado o desaparecido en tampoco intervalo de tiempo.

Y para finalizar recordar cuando teníamos que ir al dentista o al oculista, y previo desplazamiento a la ciudad vecina de Sanlucar, volvíamos con nuestros problemas resueltos y un gran paquete de avellanas de los toros que se compraban donde se estrechaba la calle Ancha, vaya paradoja...

Es bueno recordar que el pasado es siempre presente, y de vez en cuando tenemos que echar la vista atrás para luego dar un paso adelante. Porque al final lo que viven siempre en nuestra memoria son los recuerdos de nuestra gente y nuestro pueblo...

martes, 2 de junio de 2009

NACIDO EN CAEPIONIS TURRIS



Como chipionero me siento muy orgulloso de serlo, pero tenemos que reconocer que somos un poco especiales, ni mejores, ni peores, distintos…

Para ser de Chipiona no basta con haber nacido en este pueblo, aunque haga más de 50 años; tus padres y abuelos, tendrían que haberlo hecho también, porque si alguno de ellos eran o son de fuera, tu serías la hija o el nieto del sanluqueño, del sevillano, del gallego, del valenciano o del maño, siempre serás “Forastero”… alguien se encargará de recordártelo.

Una característica muy especial, es el mote o apodo, si no lo tienes careces de “Pedigrí” o lo que es lo mismo de carné de identidad autóctono y por lo tanto no posees árbol genealógico local. ¡Tú no eres de aquí!

Otra cualidad que tenemos, es la de cambiar de opinión en décimas de segundos, por ejemplo, podemos decir que vivamos en el paraíso terrenal y que tenemos la suerte de tener las mejores playas, el mejor clima y sobre todo el yodo de sus aguas marinas y de repente en un flash, nuestro pueblo es una porquería, porque no hay Mac Donald´s.

O cuando hablamos del carnaval diciendo que el mejor de la provincia, quitando el de la capital, porque a Cádiz le tenemos mucho respeto aunque solo la visitemos para ir de “Papeleo” o al médico y el día que vamos confundimos el edificio de correos con el Gran Teatro Falla.

Seguiremos contando que esta fiesta hay que vivirla, que no se puede explicar con palabras, pero que el sábado por la noche no se puede salir a la calle porque es muy peligroso y da miedo ¿En qué quedamos? ¿Es mejor o no? Tenemos un gran sentido de contradicción.

También no creemos que somos los más hospitalarios y acogedores de la galaxia y si lo pensamos un poco, casi siempre estamos deseando que se vayan todos aquellos que nos visitan y a ser posible en el más breve espacio de tiempo, para luego “Quedarnos tranquilos”, pero eso si con la cartera llena del dinero que producen nuestros negocios y “Alquileres” varios, gracia a ese visiteo.

La idiosincrasia chipionera no tiene límite, si España hubiese concursado con la Cruz del Mar en vez de con la Alhambra de Granada, ahora tendríamos una de la nuevas maravillas por estas tierras, pero nadie nos hizo caso y luego pasa lo que pasa.

Para terminar, nuestro pueblo es nuestro pueblo, con sus aciertos y sus fallos, con sus calles, sus vecinos, sus playas, su Virgen de Regla, su Rocio Jurado, sus flores, su moscatel, su faro, sus carnavales, su verano y muchas otras pequeñas cosas que lo hacen diferente y a la vez tan peculiar.

Por eso cuando alguien nos preguntan de donde somos, no dudamos ni un solo instante… de Chipiona, casi “NA”.

ELCABALLO DE ATILA



Antes de comenzar a escribir este comentario crucé los dedos, por si cuando lo de a conocer sea ya demasiado tarde y se haya cumplido la injusta sentencia de la Junta de Andalucía, me refiero a la tala indiscriminada de 15 pinos piñoneros que nacieron y crecieron por equivocación hace ya más de 200 años en nuestros pinares, terrenos donde ahora se van a realizar unas obras para la creación de un carril bici, vaya una contradicción dentro del mundo del medio ambiente.


El grupo de “niñatos ecologistas” como siempre dando la nota, cuando no es la extinción del camaleón, es la desaparición de la Playa de Micaela o el árbol de la plaza de abastos y ahora le toca el turno a los dichosos pinos, eso es lo que pueden pensar más de uno, pero ese no es mi caso, porque yo los admiro y respeto, desde aquí los apoyo por su labor desinteresada que realizan en nuestro pueblo.


Hay personas que confunden el progreso con destrucción sobre todo si esto esta acompañado por grandes cantidades de dinero y de poder y para colmo tachan a todos aquellos que no comulgan con sus ideas y doctrinas de insensatos, derrotistas, resentidos y antichipioneros.


Los políticos de turnos vuelven la cara o esconde sus cabezas como los avestruces, cuando esos problemas están generados y producidos por superiores que son de sus mismos signos, valorando más la disciplina del partido que representan, que lo que le conviene más al pueblo que gobiernan, prefieren tener un curriculum intachable cara a galería, antes que morder la mano que los alimentan y en muchas ocasiones dan el silencio por respuestas.


Es penoso que se corten esto pinos centenarios, que son más chipioneros que nosotros mismos, que forma parte de la herencia que nos dejaron nuestros antepasados probablemente seres más listos e inteligentes que nosotros, que supieron respetar la naturaleza cuidándola y amándola.


Esto árboles forman parte de nuestra historia y si no los conservamos dejarán de ser un legado que no conocerán las próximas generaciones y sería muy injusto si eso sucediera.


En un pueblo donde sus habitantes respetan sus parques y jardines es sinónimo de cultura y la cultura genera riqueza en todo los aspectos.


Esperemos que el caballo de Atila pase de largo y no venga para quedarse, la verdad no se puede inventar, porque a Chipiona la queremos verde.



CRÓNICAS DEL SIGLO XXII




Chipiona: 30 de febrero de año 2113, hoy haremos un recorrido a las noticias en esta nuestra localidad en los últimos tiempos.

Lo primero felicitar a nuestros gobernantes porque después de un gran y largo esfuerzo se han recuperado todos los terrenos usurpados del pinar, cosa que se venía intentando desde hacía siglos, y por fin se ha conseguido, es una pena que ya no queden ni tunales, palmas o pinos para contarlo, pero en su memoria el aeropuerto que se ha construido llevará por nombre de “Aeropuerto Pinar de la Villa”.

Seguimos con una noticia sobre los corrales de pesca, que debido a lo peligroso que resultaba pasear por sus inmediaciones, ya que estos estaban realizados por cortantes y punzantes piedras ostióneras se llegó a la determinación de alicatarlos con azulejos de 15 X 15 y así se evitaran cortes y heridas y a “tomar por culo” directamente a “burgaos” y lapas y algún que otro pulpo.

Y como ya anunciaron hace años los viejos del lugar y debido a las lluvias torrenciales de los últimos inviernos, la laguna ha vuelto a ser los que fue en antaño, convirtiéndose en un lago y parque protegido donde moran todo tipo de especies acuáticas, patos, ranas y hasta nutrias... de la famosa urbanización sólo queda el nombre y su recuerdo.

Gran éxito de la prolongación de la calle Isaac Peral hasta “La Piedra de Salmedina”, con ello se ha fomentado el comercio local, aumentando las tiendas y bazares cristianos en el recorrido de la misma, mientras árabes y chinos son los dueños y directores de bancos y cajas de ahorros a nivel estatal.

Y las polémicas en carnaval no cambian aunque pasen los años, se recuperan viejas tradiciones y en los pasados se presentaron más mujeres que hombres para la elección de la perla; y como es habitual gran éxito de la chirigota ”clonada” del Mellizo, que dicen que este año es el último que cantan, y como siempre los chipionero siguen sin salir el sábado por la noche... por miedo a los actos violento aunque este año se hayan producidos menos heridas por “espadas láser” que en otras ediciones.

Por fin se inauguró el museo a Roció Jurado, que dicen que era una cantante que nació en nuestro pueblo, y recordar que el lugar más visitado por los turistas es el Centro de Interpretación de Camaleón, donde se muestran maravillosas maquetas de su hábitat así como pequeños robot que los imitan a la perfección, es una lástima que estos ya estén extinguidos y no quede ninguno.

También se ha conseguido la bandera Azul-Marino para la playa de Micaela, como la mejor de la galaxia, aún hay gente que recuerdan una manifestación para salvarla eran tiempos de locos... eso demuestra que el mejor profeta del futuro es el pasado.

Hay un proverbio que dice “Lo futuro aún no ha llegado, y lo presente es casi pasado”. La manzana podrida está servida...


 P.D Este comentario lo escribí el martes 2 de junio de 2009.

ESA ESQUINITA...


Esa esquinita que tanto quebraderos de cabeza trajo a más de uno… esa esquinita que al igual que la Movida Madrileña, pero a nivel local y a menor escala, no fue más que un fenómeno social y por supuesto no se puede explicar, si no estuviste dentro y aún así, no tenías la sensación de formar parte de ella.

Y como si del Café Gijón se tratase allí se daban citas políticos, artistas locales, periodistas, ecologistas, profesores, la gente de la radio, las del mundo del carnaval, algún que otro pirata y la fauna más diversa; que se mezclaban con los parroquianos de toda la vida, que se resistían a llamar a “La Bodega de Valdés” como “El Chusco”.

La nominación de “La Esquinita” fue de la invención de un gobernante de la época, que en más de una ocasión no acusó de ser uno de los causantes de sus problemas, cosa que nunca ocurrió porque no era nuestra intención, ni estilo de actuar, todo eso sucedió entre los últimos años 80 y finales de los 90.

Todo se germinó sin darnos cuenta poco a poco, como a un imán se fueron acercando todos sus miembros a pesar de las distintas ideologías de los mismos, lo que si teníamos en común, eran las ganas de realizar ideas y proyectos culturales y festivos en nuestra localidad y sobre todo divertirnos.

Atrás quedaron programas de radio y televisión, la creación de una sala de exposiciones, de un fanzine, de las cruces de mayo, de portales de Belén, presentaciones de discos y libros, conciertos, romanceros de carnaval y un sinfín de actividades más, que muchas aún perduran con gran éxito.

Para los que quieran saber, “La Esquinita” no ha desaparecido, simplemente se ha diluido con el tiempo y no hay que recordarla con añoranza ni nostalgia, pero eso si, no olvidar que para algunos formó parte de “nuestras vidas”, pero no darle más importancia de la que tuvo, ni magnificarla ni mitificarla, sólo existió, fue un gran punto de encuentro, “La Esquinita” no la mató nadie ella se dejó morir, aunque algunas veces el demonio hace milagros… pero no hay nada mejor que un paraguas para un chaparrón.

EL VERANO, UNA NOCHE DE SUEÑO



Como buen Chipionero presumo de mi pueblo, por eso cuando vienen amigos de fuera siempre les llevo por el mismo recorrido, los primero es el muelle por mucho puerto deportivo, no me acostumbro a nominarlo así, seguimos por el paseo marítimo, camino de la Plaza de Juan Carlos I, la Plaza de la Iglesia, visita obligada a la Parroquia de Nuestra Señora de la O, continuamos al gran balcón del final de la calle Isaac Peral no “Sierpes”, y un “bajío” de la Cruz del Mar, dependiendo si ese día no le huele el aliento, luego veremos un castillo casi nuevo, y el Paseo de las Canteras con el vigilante, nuestro faro orgullo y emblema de la ciudad, avanzamos hasta la playa de Regla y al final el Santuario que lleva el nombre de nuestra patrona y aquí lo damos por terminado.

Y como no, la sugerencia de siempre muéstranos el casco antiguo y la misma respuesta, aquí no hay, les puedo llevar al centro pero del casco histórico o artístico, nada vais a ver, si algún día lo hubo este dejó de existir hace ya algunos años.

Todo se acabo a mediados del siglo XX, con el boon del turismo, cuando los chipioneros alquilaban sus viviendas y se trasladaban a habitaciones y “acesorias”, dejando sus casas a los pupilos; hasta que con el paso del tiempo empezó a suceder al contrario y se arrendaban los sitios y lugares más increíbles y a veces inhóspitos, todo el mundo tenía y tiene derecho a vacaciones y a veranear, sin distinguir su condición social o económico y de hay surgieron los “partiditos para alquilar”.

No matamos a la gallina de los huevos de oros, pero si la prostituimos, escogiendo entre la cantidad y la calidad. Un hándicap que aún estamos pagando, al carecer de las infraestructuras suficientes para dar acogida a la gran avalancha de personas que nos visitan en época estival, la población se multiplica por diez y surge los grandes problemas, falta de aparcamientos, trastornos de circulación, dificultad para la recogida de la basura, saturación en el alcantarillado e incluso apagones de luz

Hoy día son mucho los que han escogido tener aquí su segunda vivienda, cosa que es de tener en cuenta y de agraceder, ya que se sienten como unos paisanos más, por eso tenemos la obligación y el deber de cuidar nuestro entorno y a quien lo visita, en todos los aspectos y solamente hay que evocar y resaltar que tenemos un municipio turístico.

El verano, una noche de sueño, o era el sueño de una noche de verano.

Bienvenido a casa.