Si en mi penúltima entrada relataba la concentración de coches SEAT 600, en la Plaza de la Catedral de la capital gaditana, este marco incomparable tiene de nuevo una visita, ahora le toca el turno a una fauna ya desaparecida de la faz tierra ya hace millones de años, y que de una forma simbólica no se han resistido a la tentación de conocer “La Tacita de Plata”, os hablo de los dinosaurios, ellos han decidido instalarse por unos días a los pies de tan emblemático edificio. Para el disfrute de todos aquellos visitantes que quieran acercarse para apreciar tan magnífico montaje que roza casi un realismo perfecto, en un jardín creado para la ocasión, rodeados por una gran colección de plantas y árboles naturales, estos reptiles extinguidos se camuflan con la exuberante vegetación como si de su ecosistema se tratara. Tiranosaurios, espinosaurios, diplodocus, tuojiangosaurios…, posan de modelos en esta exposición al aire libre, como si no hubiesen pasados los miles de años, después de que la teoría de la colisión de un asteroide o el cambio climático con la elevación de las temperaturas del planeta produjera su final. Esta muestra se hace muy interesante y entretenida tanto para los adultos como para los más jóvenes, transformándose una clase de historia en un singular paseo por el periodo Jurásico en el mismo centro de Cádiz.
(Este evento pertenece a la tercera edición del programa “Cádiz de color” que se celebra desde el 21 al 25 de mayo, en 8 sitios distinto como La Plaza de la Catedral, Plaza de San Juan de Dios, Plaza de San Agustín, Centro Cultural “El Palillero”, Convento de San Francisco, Calle Ancha, Patio de la Escuela de Arte y Plaza de San Antonio).





