Por el día hago nudos
y los deshago al crepúsculo,
tejo la vela de mi barco,
entrelazo hilos y hebras,
ato cuerdas y cabos,
recojo el ancla
y parto a rumbo perdido.
Por el día hago nudos
y los deshago al crepúsculo,
tejo la vela de mi barco,
entrelazo hilos y hebras,
ato cuerdas y cabos,
recojo el ancla
y parto a rumbo perdido.
“Isaac Peral” ya no brilla,
esa calle está fría,
no está tu sonrisa,
ni tus buenos días.
Eduardo se ha ido,
nos has dicho adiós,
pero está su sombra,
tus amigos no te olvidan.
Ayer fue ayer, aun lo recuerdo,
no se acumulan los días,
ni los guardo, ni los atesoró,
solo intento vivirlos.
Garabateo papeles, confecciono versos,
reconcilio palabras, compongo estrofas,
saludo a la mañana
y me despido de la madrugada.
Doy vida a las horas muertas,
cotizo en bolsa flores marchitas,
contemplo la opulencia y la riqueza
y observo la
carencia y la indigencia.
La decadencia humana,
en su máximo esplendor,
¿Dónde estáis amigos?
Como ratas abandonasteis el barco.
Este pasado sábado 30 de mayo miembros de la Asociación Vía
Franciscana TAU, realizamos la caminata nocturna “La Luna Azul” con un
recorrido de 12 Km. mezclando playa y campo, y cenando en pleno pinar
chipionero y de vuelta por la vía verde con una duración de cuatro horas,
volveremos en la luna llena de junio.
Recorrido: c/ Padre Lerchundi, c/Castillo, Divina
Pastora, Avenida del Faro, Playa de Regla, Tres Piedras, La Manuela, Costa
Ballena Chipiona, La Hijuela de María, Vía Verde, Pinar (cena), Vía Verde para
finalizar en La Lagunilla.
si estás rodeado de buenos amigos,
leales y generosos en todos los sentidos,
está claro que estás en el buen camino…
"Mándame en un sobre
tu sonrisa rota
rápido García
yo te la compongo". (Manolo García)
El sol brillaba con fuerza,
pero en la radio…
seguían sonando canciones tristes.
La playa ya no quedaba lejos,
se oía el romper de las olas
y la brisa era marinera.
La orilla un paseo infinito,
costa de fina y blanca arena,
donde se une el mar con el cielo…
Realizar El Camino Inglés en esta ocasión nos ha hecho
conocer A Coruña la segunda ciudad más poblada de Galicia después de Vigo, con
gran vida portuaria y un fantástico ámbito cultural y artístico.
Una visita más que recomendable.
Belleza interna confusa,
profunda sensación oscura,
en un mundo desolador
con sensación de melancolía,
fragilidad de la reflexión humana,
pérdida de control y lucha interior,
mensajes enérgicos y aislados,
sutil urgencia espiritual
con la necesidad de escapar,
pero borrando las huellas
para no regresar nunca más...
En lo paseos mañaneros me encanta ver los bares y
cafeterías llenas a pesar que dicen algunos que padecemos una gran crisis,
sorprendente hay más mujeres que hombres, en tiempos pasados y no muy lejanos,
solo eran los varones lo que desayunaban en la calle y sus esposas todas en
casa que se suponía que eran donde tenían que estar.
Está claro que algo bueno ha traído los nuevos tiempos.
No recuerdo a mi madre desayunando en un bar.
Vuelvo a preguntar ¿Seguro que antes se vivía mejor…?