Se cierra la puerta, se abren los ojos,
se despierta el sueño, se duerme el aliento.
Se pierde la fuerza, se gana en errores,
se canta la nana, se reza el sepelio.
Se aíslan las dudas, se tapan los miedos,
se entierran temores, se esconden horrores.
Se buscan culpables, se cuentan tragedias,
se remueve la tierra, se borran las huellas.
Se piden repuestas, se encuentran preguntas,
se abandonan ideas, se hallan frases hechas.
Sigo escuchando a Manolo García y al Sabina…

















