Navegando en contra la corriente,
y con el viento de frente,
lo fácil y cómodo dejarse llevar,
sencillo y simple, claro y obvio,
la costa queda lejos,
más lejano el puerto seguro.
Hubo un tiempo remoto,
donde los humanos podían volar,
pero como Ícaro y su decisión,
lo hicimos tan alto,
que ardieron nuestras alas,
ahora nos arrastramos…
Ambición desmedida, gloria y poder,
codicia que no cesa, egoísmo y avaricia,
rapacidad carroñera, ingratitud y miseria,
luchas paganas, guerras santas y cruzadas,
el mundo se muere y por fin... se apaga.


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