
Amistad: Afecto desinteresado y recíproco entre amigos.
Odio: Sentimiento de aversión hacia alguien, a quién se le desea el mal.
A veces sobran las palabras…


Desde hace unos días hay una nueva red social, que está desbancando al Facebook y al Tuenti, y además no es virtual es totalmente real. (Esta no es otra que las puertas de los bares desde la nueva ley antitabaco).
Tiene su explicación antes cuando entrabas en algún bar o cafetería simplemente te limitabas a pedir tu consumición y tomártela sin más, ahora hay un nuevo rito cuando ya llevas algún tiempo dentro y te apetece un cigarro no tienes más remedio que salir a la calle, y es en ese preciso momento es cuando la novedosa red empieza a funcionar, te reúnes con personas a las que antes ni quieras te habías percatado de su presencia dentro, y de repente te encuentras en medio de una conversación como si de grandes y viejos amigos se tratasen y es que tenéis “una afición” que compartís y no es otra que la de fumar, esa charla se convierte en una pequeña alianza común que os une como si os conocierais de toda la vida.
Esta experiencia casi religiosa, hace que las puertas de dichos establecimientos se transformen en foros, coloquios y tertulias, muchas veces más interesantes que las que se practican en su interior, parece ser que el estar al aire libre hace que los contertulios se expresen con mayor libertad y espontaneidad.
Se pierde calidad de vida por fumar pero ganas vida social mientras los haces, ¡Echa un cigarrito por la conversación! P.D. (Yo nunca he fumado).

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(Esta es la segunda entrega para el guateque de Paradela de nuestra amiga María Jesús). “Mi limón, mi limonero” fue una canción que triunfó en muchas listas de éxitos de la mano del cantante venezolano Henry Stephen en el año 1968, era un tema muy veraniego con un ritmo muy pegadizo y con un estribillo muy extraño y sin mucho sentido. ¿Qué se habría tomado aquel día su compositor? El resto de la letra tampoco dejaba indiferente al oyente. Atención también a las voces del coro femenino, ni en los momentos más apoteósicos de Operación Triunfo.
He escuchado varias veces la canción por si esta tenía algún mensaje oculto pero no he descubierto nada inquietante, la letra de la misma no tiene más significado que el literal, Este tema supongo sería la fuente de inspiración para los próximos artistas que coparían los puestos más altos en las famosas canciones del verano, desde Gerogie Dann a King África, seguimos con este inclasificable guateque, ¡Bailar, bailar, bailaaaaar! Pero con un poquito de humor…
Desde que me enteré que en Paradela de Coles nuestra amiga María Jesús estaba preparando un guateque y podríamos llevarnos nuestros discos, no he dejado de pensar cuales de ellos podría llevarme hasta allí.
Fui descartando cientos de canciones que podrían formar parte de la fiesta, muchos grupos, solistas y títulos han rondado mi cabeza durante todo el día. Al final he escogido una muy alegre y bailable de 1971 del grupo escocés “Middle of the road” con la canción “Chirpy chirpy cheep chepp” este tema fue una de las canciones del verano de aquel año, como este evento va a ser muy anárquico, me he tomado la libertad de escoger otra más, la siguiente una romántica, una "muy lentita" para bailar agarrados, en 1965 el cantante “Jimmy Fontana” arrasaba las lista de éxitos con la canción “Il mondo (El mundo)”. Pues nos vemos allí me llevo mi tocadiscos y una botella de Licor 43.

A través del cristal, podía ver a tu madre con cara entre sufrimiento y de pegarle a alguien, sobre todo a los que sin miramientos se reían desde fuera, como si a ella no le ocurriese nada, total… “Sólo estaba a punto de parir”, me buscó con la mirada y señalándome negó varias veces con la cabeza, yo la entendí enseguida, “Que ni se me ocurriera quedarme embarazada”, conociéndome, sabía que aquello sería demasiado doloroso para mi, en aquel momento mi ínfimo instinto maternal... voló.
A las muchas horas cuando por fin saliste al mundo y te vi, la verdad que no me conquistaste, mofletudo, rollizo y simpático pero ya empezabas a asustarme, respirabas y esperabas un ratito, para que yo chillara “Este niño no respira”, seguro que te mondabas de risa.
Poco a poco me fuiste ganando, te tuve que querer porque me lo pusisteis muy fácil, creo que sin proponértelo has sido mi cómplice en muchas aventuras, has estado en mi vida, en casi todas las etapas, (Fíjate debería de ser al revés, dado que tu eres un poco más joven que yo) eso sí, siempre intentando buscar mi parte más vulnerable con aquellos regalos de Reyes indescriptibles o buscando la palabra precisa que más pudiese enfadarme.

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Hoy quisiera presentaros un blog de un paisano y amigo, es un sitio muy particular y peculiar llamado “PASTO” creado en el pasado mes de octubre, el nombre de Pasto viene de su apellido “Pastorino” pero son muchos los que lo abrevian y le llaman Pasto, su blog lo utiliza como si de un cuaderno de bitácora se tratara y otras veces como un viejo diario de tiempos pasados, donde nos relata de una forma muy personal y amena sus vivencias de infancia allá por la década de los 60, los personajes así como todas las historias son reales y verídicas, su familia, sus hermanos y una gran pandilla de amigos dan vida a esas crónicas donde nos describen sus anécdotas y avatares que les sucedían en sus cotidianas vidas, retratando los lugares y las situaciones con una perfección inmejorable, ubicaciones y sitios que ya hoy por desgracia desaparecieron o han sido modificados casi por completo por el transcurso de los años.
Su blog es genuinamente Chipionero ya que son muchas las veces que transcribe narraciones totalmente localizadas en puntos muy concretos de la población, que como no los conozcas de antemano difícil será imaginar el paisaje, aunque las descripciones del autor hace que la imaginación del lector las pueda concebir e idear dándole vida a esos niños que les sacaban el máximo provecho a sus juegos, travesuras y entretenimientos, donde la mayor parte de su tiempo transcurrían en las calles, plazas y sobre todo en las finas arenas de un mar que rodeaba a su pueblo. Los recuerdos de infancia se recogen en unos textos que nos trasladan a un pasado no muy lejano en los que de alguna manera nos vemos reflejados.
