viernes, 13 de enero de 2012

EN LA CASA DEL POBRE...




En décadas pasadas había un dicho o refrán muy acertado que decía “Cuando en la casa del pobre hay jamón… o está malo el pobre o está malo el jamón”. Por favor “San Rajoy” que esta historia no se vuelva a repetir…

P.D. (Los jamones que posan de modelos se encuentran en el “Bar El Jabuguito” de mi amigo Joaquín en Chipiona).

jueves, 12 de enero de 2012

RÓTULOS Y CARTELES GADITANOS (Sin comentarios...)











COLECCIÓN DE FOTOS "CURIOSAS" DE MIS PASEOS POR CÁDIZ

martes, 10 de enero de 2012

SÉ LO QUE HICISTEIS EN EL ÚLTIMO COTILLÓN...




La historia se repite, es un circulo vicioso donde las fases giran con el paso del tiempo, y eso lo digo porque las modas pasan y vuelven, esto mismo ha ocurrido con los grandes cotillones que durante años no eras nadie… si no conseguías una entrada a ser posible del más caro; donde pasada las doce de la noche te maltrataban física y psicológicamente, siendo una proeza llegar a la barra, ya que el aforo del local lo habían triplicado, la música pachanguera y cada vez más fuerte dejaba un rastro de afonía en el ambiente, para colmo el desastroso guardarropa, con ficha incluida; te hacia quedar con la incertidumbre de si la chaqueta que acababan de tirar al suelo, sería la misma que te llevarías a casa, casi siempre lo descubrías tarde, cuando encontrabas objetos extraños en los bolsillos que a partir de ese momento habían pasado a ser los tuyos. Por fin vuelven las fiestas antiguas de Navidad ¿La recordáis…?


Lo primero: El local. 
Una casa desangelada, preparada para el alquiler de verano, prestada por el familiar de turno de alguno de la pandilla (cada año diferente) que se convertía en cuartel general de operaciones durante más de un mes, siempre con la excusa de “Vamos a preparar la fiesta…”.

Segundo: El reparto de habitaciones.
El salón sería la pista de baile, la cocina se convertía en la barra, una habitación sería el ropero y cabina del disc-jockey y en otra se amontonaban todos los objetos y enseres a los que los dueños tenían cierto apego sentimental o sea camas, almohadas, sofá, sillas y el cuadro de la Santa Cena en relieve…

Tercero: La decoración.
Debido a que teníamos totalmente prohibido clavar ni una sola puntilla o chincheta en ninguna de las paredes, todo iba pegado con fixo, que con la húmeda de la casa, hacía que la decoración, nos la encontrábamos a diario en el suelo o lo que es lo mismo los posters, en la pared de las chicas… los caretos de Humberto Tozzi, Sandro Giaccobe o el mismísimo Camilo Sesto, en el lado de los chicos… los Rolling Stones o los Kiss, así como carteleras de cine que algún osado presuntamente había sustraído, lo mismo las había de Fernando Esteso y Andrés Pajares, que películas de “Chinos” de Bruce Lee, recuerdo una fiesta donde una de las paredes estaba ocupada por una foto gigante del Real Betis Balompié.

Cuarto: La música.
La fiesta de fin de año, tenía su propia lista de hit parade.
-En el 5º puesto, todos los éxitos de Georgie Dann, “El Bimbó, El cafetal, La barbacoa, El chiringuito o Mami que será lo que tiene el negro”, así hasta más de cien.
-El 4º puesto para los bailes de modas desde “La Raspa”, “Los Pajaritos de María Jesús y su acordeón”, pasando por el “Hula-Hop de Enrique y Ana” o el “Tractor Amarillo”.
-El 3º la banda sonora de “Grease”, donde por un momento nos convertíamos en John Travolta y Olivia Newton John siendo los reyes de la pista.
-El 2º los Village Peoples con la canción Y.M.C.A. donde llegando al estribillo, el disc-jockey bajaba el volumen del tocadiscos y a berrido limpio inventamos los casting de Operación Triunfo.
-Y por último, el número 1º, “Los Ríos de Babilonia” del grupo Boney M. todo ello con una coreografía muy especial, hacíamos un corro y en medio el pamplina de la reunión se jugaba la vida imitando al negro cantante del conjunto, entre piruetas, convulsiones y tonterías varias, era animado por un público muy canalla y con mucha ganas de guasa.

Quinto: El horario.
La fiesta empezaba a las diez de la noche y se hacía un descanso a las once y media para ir a las campanadas a la Plaza de la Iglesia, y luego a la vuelta, la encontrábamos llena de gente que ni siquiera conocíamos, menos mal que un “espabilaos” de los nuestros, ya había cambiado la Gin Rives por Ginebra Lirios o El Indio, para nuestros nuevos “invitados”.

Todo terminaba cuando “el pringao” de turno vomitaba en medio de la pista de baile y se ponía malísimo. Siempre se recurría al café con sal, que era la receta para la cura milagrosa, que más que reanimarlo y darnos las gracias, “la víctima” se ponía violenta y llegaba a insultarnos…. La fiesta concluía con la típica frase “Nos vemos mañana para limpiar…” pero nunca, nunca aparecía nadie….

domingo, 8 de enero de 2012

EL LIBRO VIAJERO



Después de un tiempo alejado de la blogosfera, vuelvo con una entrada que tenía muchas ganas de colgar, no es otra que la historia de “El libro viajero”, una idea de Encarni del blog “La Brisa de Venus” que consistía en un homenaje a nuestra amiga María Jesús del blog “Paradela de Coles”, donde blogueros amigos hemos dejado un mensaje o saludo personal para ella, este manuscrito ha recorrido muchos rincones de nuestra geografía: Cádiz, Sevilla, Barcelona, Valencia, Málaga, Jaén, Badajoz, Málaga, Madrid, Palencia, León, Canaria…

Cuando me comprometí a participar en este acontecimiento, no tuve la más mínima duda en colaborar con mi texto, pero ahí fue cuando me surgieron las dudas de como estar a la altura, así que fueron los propios seguidores de “Tomara que tuviera…” de alguna forma los que eligieron el escrito. Al final fue “Para la Libertad” (Pinchar aquí para poder leerlo).


Antes de que el libro partiera para su siguiente destino le hice dos fotos, una la portada y otro al dibujo que realicé para acompañar el pasaje. Para mí… y seguro estoy que también para todos los participantes ha sido un gran honor participar en esta aventura “casi secreta”.

P.D. (Me hubiese gustado hacer esta entrada mucho antes, pero me ha sido imposible).

viernes, 30 de diciembre de 2011

MENSAJE CASI REAL...



“Me llena de orgullo y satisfacción…”

Mi mensaje no puede empezar así…, yo solo quiero desearos unas Felices Fiestas a todos los seguidores de “Tomara que tu viera…” y a los que no lo son, a los fieles lectores y a los visitantes esporádicos, a los conocidos y a los anónimos, a los que vinieron para quedarse y a los que pasaron de puntillas…, a todos vosotros una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo 2026.

P.D. El poco dinero que tengo está en España en el Banco Santander y no en la Caja Rural de Suiza.

Si os dais cuenta este mismo mensaje lo pongo en Tomara que tu viera..., desde la Navidad de 2011

lunes, 19 de diciembre de 2011

Y AHORA LA LOTERÍA...


De pequeño para mi las fiestas de Navidades daban comienzo cuando llegaban las vacaciones en el colegio y un día por la mañana me despertaba con el canturreo de los niños de San Ildefonso en la televisión.

La jornada del sorteo de la Lotería de Navidad era el día de la salud de todos aquellos que no tuvimos suerte en el, recuerdo como a la hora del almuerzo poníamos el telediario veíamos como los afortunados felices y contentos relataban que harían con el dinero del premio, todo eso saltando y brincando de alegría salpicando cava por doquier, y nosotros contentos viéndolos cuando algunos de los agraciados relataban que se habían repartido un montón de millones de las antiguas pesetas entre trabajadores de una pequeña empresa o entre los clientes del único bar de un perdido pueblo.

Si antes todo el mundo pensábamos en que nos gastaríamos el dinero si nos tocara ahora todos decimos que lo utilizaríamos para pagar lo que debemos…, que contradicción. 

Está claro que este sorteo todavía mantiene una magia especial aunque nunca nos toque, pero no por ello seguimos soñando despierto que algún día la Diosa Fortuna nos visite, mientras eso sucede nos quedará la ilusión…, suerte a todos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

MI CUENTO DE NAVIDAD



(Esta entrada está dedicada a todos aquellos que no les gustan “demasiado” las Navidades).

Anoche soñé que de repente la celebración de la Navidad había sido suspendida del mes de diciembre, gracias a un referéndum democrático en el que el "NO” había salido ganador por una mayoría absoluta y aplastante.

Se acabó el árbol, el Belén, los Christmas, 
los grupos de campanilleros y los villancicos, 
el sorteo de la lotería, 
los polvorones, el turrón, los mazapanes y los pestiños, 
las zambombas, las panderetas y el anís, 
la cena del día 24, 
la mesa con velas rojas, el pavo y la vajilla buena, 
las reunión de la familia y los amigos, 
la Misa del Gallo, 
el alumbrado de las calles,
los adornos de los escaparates, 
estrellas, campanas y guirnaldas, 
el Día de los Inocentes,
la Puerta del Sol, las campanadas de fin de año, 
las uvas de la suertes, el anillo de oro en la copa de cava, 
los buenos deseos y las felicitaciones, 
los cotillones, 
las visitas de Santa Claus, de Papá Noel, de San Nicolás, 
Melchor, Gaspar y Baltasar y la cabalgata de Reyes, 
los regalos, los caramelos y el roscón, 
de una noche “muy especial” de nervios..., 
donde los niños les cuestan conciliar el sueño, 
y muchas otras pequeñas grandes cosas,
insignificantes pero imprescindibles.

La Navidad ya está aquí…

jueves, 15 de diciembre de 2011

LOS SONIDOS DEL SILENCIO





“Y en la desnuda claridad, yo vi diez mil personas, tal vez más. Gente hablando sin decir nada, gente oyendo sin escuchar, y ninguno se atreve a perturbar los sonidos del silencio”. 

Esta es una estrofa de una canción compuesta en el año 1964 por Paul Simon y Art Garfunkel, que aún tiene la misma frescura y vigencia que el día que se publicó, porque la temática sigue siendo latente en una sociedad que padece la soledad y el aislamiento de sus congéneres como pan nuestro de cada día.

Habitantes que moran en edificios que rozan el cielo, donde conviven cientos de vecinos y no se molestan en conocerse, ni tan siquiera en saludarse cuando comparten un mismo ascensor, y luego son capaces de llevarse horas delante del ordenador “chateando” con personas a las que nunca probablemente van a ver y que posiblemente les mentirán en cuanto al nombre, la edad, la procedencia, la profesión e incluso en el sexo.

A pesar de que las grandes tecnologías nos dominan, las distancias son más cortas, los avances de la humanidad corren a pasos agigantados… el futuro ya esta aquí, pero vivimos en el reino de la incomunicación. 

Llamamos incivilizados a nuestros antepasados, los que vivían en cavernas, donde los ancianos de la tribu daban a conocer sus conocimientos a los más jóvenes alrededor del fuego, y a la luz del mismo, relataban historias de cacerías pasadas o la de las hazañas de algunos de sus miembros, en aquella época el ser humano no podía ser autónomo ni autosuficiente tenía la necesidad de relacionarse para poder defenderse o conseguir alimentos y ante todo sobrevivir, hoy preferimos ser independientes y anónimos, pero aún así nos proclamamos seres inteligentes y civilizados, porque ya no pintamos en las cuevas, ni cazamos mamut y mucho menos escuchamos los consejos de nuestros mayores.

Y al final ¿Qué es lo que se gana y que lo que se pierde? Con tanta cultura e información, si no sabemos utilizarla o lo hacemos mal, casi todo son palabras vacías que forman frases que no dicen nada en conversaciones para oídos sordos que se niegan a escuchar. 

Ahora tenemos “amigos” australianos, chinos o de cualquier rincón del planeta, pero no nos molestamos en conocer a los convecinos del barrio o del edificio, preferimos seguir escuchando “Los sonidos del silencio…”.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

OTRA TARDE ENTRETENIDA





El pasado sábado mi amigo Yago y yo realizamos una de las actividades que más nos gusta cuando nos encontramos, que no es otra que ir a darle de comer a las gaviotas, les damos el pan sobrante de la semana que el va guardando para cuando llega la ocasión.

En este tiempo el mar anda algo revuelto, y a las gaviotas les he muy difícil el encontrar alimentos, cosa que ellas agradecen cuando alguna alma caritativa se acerca para ofrecérselo, realizando mil y una pirueta para conseguirlo, creando un espectáculo que más quisiera El Circo del Sol, tanto para Yago como para mi es un disfrute, eso lo podéis ver en las fotos.

En la última foto está con su amigo “Blacky” cada día que pasa no se si su querida mascota se le parece más a el o al contrario, los dos tienen cara de traviesos e inquietos pero sobre todo de divertidos, pues así pasamos otra tarde de sábado entretenida y barata…

martes, 13 de diciembre de 2011

MALICIA EN EL PAÍS DE LAS ZANCADILLAS...



Siempre me ha sorprendido mucho cuando alguien dice la frase “matar el tiempo”, que se utiliza cuando nos referimos al realizar alguna actividad que nos gusta y la disfrutamos pero no la valoramos lo suficiente porque nos resulta gratis o barata.

Pasear, leer un libro, escuchar música, ver una película, nadar en la playa o simplemente tomar el sol, creo que más que matar el tiempo lo que hacemos es todo lo contrario, es vivirlo y más que perderlo, lo ganamos.

No todo lo caro es bueno y lo barato es malo, darnos cuenta que en nuestro Rólex de oro, la hora dura 60 minutos como en el antiguo Casio, descorchar una botella de vino de 300 euros cuando realmente lo que te apetece es una cerveza “fresquita” o colgar un cuadro de Miró en el cuarto de baño, todo esto a veces se convierte tan solo en una banalidad humana que en más de una ocasión hemos criticados, pero que quizás en la que todos pecaríamos…, ya que en esta situación se roza la envidia.

En estas fechas festivas que se acercan, todos por unos días nos embriagamos de paz y amor, y nos llenamos de buenas intenciones para el próximo año. Mientras tanto los anuncios de la televisión de las ONG,S nos hacen saber la suerte que tenemos, mostrándonos imágenes de niños desfavorecidos y desafortunados de países lejanos, problemas que nosotros solucionamos con un golpe de mando, cambiando a otra cadena, donde un famoso cava nos desea una Feliz Navidad y un turrón hace reunir a una familia alrededor de una mesa llena de viandas.

Es triste que solo en esta época nos volvamos tan solidarios y fraternales y que el resto del tiempo no queramos quitarnos la venda que no nos deja ver la pobreza, indigencia y miseria..., que muchas veces la tenemos delante de nuestras propias narices y lo único que hacemos es apartar la mirada, y casi siempre nos consolamos pensando que no tenemos la culpa y mucho menos la solución a la adversidad de nuestros semejantes.

Giovanni Boccaccio decía que “La pobreza no disminuye la nobleza de nadie, la riqueza sí”. Por eso algunas personas tendrían que ser algo más pobre “invirtiendo” en nobleza cambiando avaricia por generosidad y mezquindad por honestidad. 

¡Está claro que el Espíritu de la Navidad ya se acerca...!.


domingo, 11 de diciembre de 2011

QUE SUERTE...



Hoy me levanté con el pie izquierdo, 
rompí el espejo, 
tiré la sal sobre el mantel, 
abrí el paraguas dentro de la casa, 
pasé por debajo de una escalera, 
se me cruzó un gato negro, 
le di una patada a una lata, 
llevo un jersey amarillo, 
las tijeras se cayeron y se quedaron entreabierta,
en mi calle vivo en el número 13, 
pues a pesar de todo eso la suerte me sonríe...

Estoy vivo, muy vivo… 
puedo divisar el horizonte infinito en el mar, 
siento los besos y los abrazos, 
paladeo todos los buenos sabores que me da a degustar la vida, 
oigo el canto de los pájaros
y la música que produce la brisa del viento, 
huelo el perfume y los aromas de las flores, 
está claro que la suerte me acompaña…

viernes, 2 de diciembre de 2011

"FUEGO QUE NO QUEMA" (Concurso de Paradela)



El fuego de la chimenea me hipnotiza y me envuelve en un duermevela haciéndome pasar minutos y al final horas delante de ella, el volátil humo gris me hace ver figuras de bailarines que danzan como no queriéndose quemar sus puntiagudos y desnudos pies en las rojas brasas candentes.


El olor tan peculiar que los viejos troncos de madera quemándose inunda toda la estancia, poco a poco se van consumiendo y cada minuto que pasa una despiadada metamorfosis los va transformando de dura leña a inerte ceniza…


El agradable calor lo es aun más cuando corro los visillos y me asomo a la ventana y tras los cristales imagino por unos instantes el frío que debe de hacer fuera, y de nuevo vuelvo la vista a la chimenea sintiendo un fuego que no quema… las luces y las sombras juegan en la pared, se agachan, se esconde, se agrandan, se encogen… y me acompañan… y tengo la sensación de no estar solo en Paradela…