El necesitaba una huida hacia delante,
un éxodo de 40 años por el desierto,
un alejamiento, un cambio,
precisaba de un respiro.
Pedía y le urgía dar un portazo fuerte,
terminar con un pasado infeliz,
funestos fueron los planes de futuro,
y el resultado más nefasto.
Ingenuo e inocente de siempre,
sombra alargada entre tinieblas,
oscuridad y negrura en la noche,
llegó la mañana, ahora abre las ventanas amigo…

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