jueves, 9 de julio de 2026

COMENTARIOS POSITIVOS

Durante muchos años mi trabajo fue cara al público, tuve la suerte que tenía clientes amables y educados, la gran mayoría eran simpáticos y cordiales, pues cuando llegaba el número 100 ese era todo lo contario: Grosero, maleducado e insolentes y eso me hacía olvidarme de los 99 que antes había atendido, que eran perfectos y excelentes.

¿Cómo un solo caso me podía hacer olvidar de los restantes 99 clientes positivos? Y entonces perdían la batalla por una sola murmuración negativa.

Por solo un comportamiento insolente e irrespetuoso me amargaba el día completo, no sabía valorar que el resto de la jornada todo me había salido perfecto.

Estaba claro que lo malo ganaba la lucha a lo bueno, no tenía la capacidad de diferenciar y separar esas dos acciones, que pena. 

Tenemos que tener la facultar de aprender a discrepar de esas experiencias tóxicas y quedarnos solo con lo positivo.

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