Un mundo en blanco comienza,
solo por unos días de rebajas,
gangas en cada jornada,
de saldo en saludos y besos.
Nada cambia el día de año nuevo,
todo se queda en promesas y ofrendas
palabras de juramentos vacíos,
muestras e indicios de buenos sentimientos.
Aún partidos en dos podemos ser uno,
las sonrisas fueron cayendo,
no tienen precios los abrazos
y de ocasión están los rezos...