lunes, 22 de junio de 2015

"ROJOS, FACHAS Y PERROFLAUTAS..."


"DUELO A GARROTAZOS" GOYA  1819



Mientras estas tres palabras “Rojos, fachas y perroflautas…” sean monedas de cambios entre nuestros políticos, la democracia de este país estará cogida con alfileres. La sociedad de a pie está cansada y asqueada de tanto engaños y timos, cuando empieza a funcionar algo en positivo alrededor se llena de zancadillas y estratagemas, si miramos al cielo solo se ven las sinuosas sombras de los buitres carroñeros y si lo hacemos al frente las hienas se ríen de todos nosotros.

¿Queda alguien honesto…? Está claro que si encontramos un simple bolígrafo en una mesa y nos lo guardamos y no preguntamos quien es el dueño, imaginarse los podríamos hacer con fajos de billetes de 500 euros “perdidos”.

Quizás tengamos todos un poco de sangre de piratas o filibustero y así nos va, pensamientos de corsarios, contrabandistas, forajidos, bandidos, malandrines, asaltantes…  cuentas en Suiza, dinero negro, una nobleza que deja mucho que desear, tráfico de influencias, desfalcos a cara descubiertas, enchufismos y amiguismos de todos los colores y tendencias, bolsas de basuras repletas de dineros, tarjetas de créditos sin límites ni control, especulaciones y distorsión…

Lo vuelvo a repetir pero más alto… ¿Queda alguien honesto en este país…?

3 comentarios:

Alfa Fon-Amor dijo...

Mmmmmmmmmmmmmmmmm.vaya pregunta,abrazo.

Genín dijo...

Por supuesto, de lo contrario no existiria, pero lo que se necesita es mas cultura, por toneladas, y que no se vean ejemplos de aves de rapiña en quienes nos mandan que menudo ejemplo dan. Yo creo que el pueblo llano e incluso la clase media, pocas cuentas en Suiza tienen, si no mira las tuyas y las mias...jajaja...
Salud

Peter Allman dijo...

Si la pregunta es por los políticos, se puede decir que tenemos lo que votamos o lo que admitimos. Hubo un pensador que dijo que la historia esta compuesta por dos grupos, los que la escriben y los que la padecen. Si es por la sociedad, me da pena que sea yo, pero te lo diré, no, no hay nadie honesto en un mundo donde no hay un ápice de auto-critica y que solo sabemos tirar balones fuera.