martes, 13 de febrero de 2018

LAS MIL Y UNA PEÑAS...



Esta es mi colaboración para la revista chipionera Quince en su número 25 Especial Carnaval 2018

LAS MIL Y UNA PEÑAS...

El Mono, La Cruz del Mar, El Chusco, Los 30 del Pentagrama, El Tango los Negros, La Calle Azucena, Félix Rodríguez de la Fuente, La Peña Bética, La Comparsa, El Giraldillo… a todos aquellos aficionados al carnaval seguro que os suena, estos nombres corresponden cada una de las peñas carnavalescas que se fundaron en Chipiona a finales del siglo XX por desgracias son pocas las que continúan en el XXI, todo esto tuvo un comienzo a mediados de los años 80 con el resurgimiento de la fiesta grande, aunque antes de esta fecha ya contaba este pueblo con aficionados a ella, pero se podían contar con los dedos de la manos y la mayorías lo más que entendíamos era la diferencia entre una chirigota y una comparsa.

Este pueblo carecía con una fiesta popular que nos representara a la gran mayoría, había una vacío festivo que no poseíamos y de ahí que el carnaval se convirtiera en ella.

En 1984 el carnaval nos sorprendió a todos… era increíble que el chipionero de a pie por una vez se uniera para llevar a buen puerto una idea utópica y quimérica pero no por ello falta de ilusión, después de un largo tiempo oscuro y lleno de censura y rechazos por fin Chipiona tenía un carnaval de categoría y de calidad, y lo mejor y más importante hecho por el pueblo y para el pueblo; aquí es donde fue importantísimo el trabajo y labor de todas las peñas anteriormente mencionadas, todas ellas fueron primordiales e imprescindibles, sin olvidar ninguna aportaron su granito de arena y sobre todos los primeros años de esta historia fueron los más importantes, gracias a ellas… de un solo fin de semana pasamos a tener un mes entero donde los ensayos generales, actos gastronómicos y otros eventos relacionados con la fiesta, hacía salir al chipionero de sus casas casi todas las noches, siendo raro el día que no coincidieras varias actividades a la vez, Chipiona hervía y colmaba carnaval por todos sus rincones, calles, plazas y como bien digo en sus peñas…

También fue muy importante y primordial que algunas peñas dieron también su apoyo y patrocinio en sus instalaciones agrupaciones carnavalescas en todas sus modalidades ya fueran cuartetos, coros, chirigotas o comparsas, siendo este uno de los pilares más importantes para que los grupos de cantos florecieran cada vez más y con mayor número y calidad y perfección.

Con el paso del tiempo los antiguos peñistas cumplían también años, eso unido al cansancio, agotamiento y en muchas ocasiones aburrimiento… que como siempre digo la fiesta del carnaval es de todo menos agradecida, dejaron de entrar sangre joven que quisieran renovar y modernizarlas, las peñas empezaron a desaparecer y eclipsarse, el carnaval para lo bueno y lo malo ya era  mayor de edad y caminaba solo… aunque en muchos momentos a estas se les echa de menos con cariño y nostalgia.

Por eso creo que hay que recordar y valorar el trabajo realizado por dichas entidades que han hecho que nuestro carnaval figure como los más importantes y conocidos y cada edición sea mejor que la anterior… esta es la historia de las mil y una peñas.


1 comentario:

Alfa Fon-Amor dijo...

Lindos los dos,cariños.