Es duro pasear por la calle y disimular que no has
visto a una persona que era de tu total confianza, te silencias y haces como no
las visto, también es sufrido borrar un número de teléfono que estuvo de
siempre en tu agenda, pero los precipicios solo se saltan de un salto, no hay
segundos intentos.
Cuando la amistad pierde su esencia, pasa a no ser
nada…
Está claro que esto le ha pasado a un amigo mío, yo
estoy rodeado de los mejores.


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