miércoles, 30 de noviembre de 2011

TODO ES DE COLOR...



De un tiempo a esta parte he descubierto que no distingo los colores, creo que me he vuelto daltónico, después de tantos años de aprendizaje en la materia ahora solo se que no se nada. De pequeño lo primero que se aprenden son las vocales y los números, y como no… a distinguir los colores, y todo gracias a una caja de lápices de 12 colores “Alpinos”, esto ocurre en los primeros días de escuela, otro paso importante es cuando ya eres un poquito más mayor y te regalan un estuche de rotuladores “Cariocas” con una gama de 24 y ahí es cuando piensas que ya has tocado techo y todo lo has descubierto, siendo ya muy ducho en el tema.

Los problemas comienzan cuando ya de adulto, vas con alguien a comprar ropa y les surgen las dudas y llega el temido momento y la consecuente pregunta ¿De qué color es esta camisa? Y tu dudosa voz dice creo que roja y rápidamente la respuesta, es bermellón, primer fallo pero lo peor está aún por venir, porque la historia continua al coger otra prenda y otra vez la misma pregunta ¿De qué color es este pantalón? Pero esta vez ya no tengo duda porque es blanco, y con voz fuerte y segura, contesto blanco y otra vez lo mismo y te vuelven a corregir, es blanco roto, ya no hay duda soy daltónico.

¿Quién le habrá puesto los nombres a los colores? Con lo fácil que hubiese sido seguir la línea del que bautizó el naranja con el nombre la fruta, hoy día, al amarillo se le llamaría limón, al rojo sandía y al verde cáscara de sandía.

Hay también colores que se les han ido cambiando los nombres con el transcurso del tiempo, ¿Por qué cómo se le llamaría al color butano en la Edad Media cuando aun no se habían inventado las bombonas del mismo? Atrás quedan los colores: almendra pálido, rosa fucsia, magenta, terracota, amarillo ocaso, verde caribe, lavanda floral, ladrillo, aguamarina… y cientos más, por no decir miles.

Por favor que vuelvan los tiempos en los que yo reconocía todos los colores que traía mi caja de lápices “Alpinos”, cuando los nombres de los mismos eran simples y no fórmulas matemáticas tan complicadas de descifrar. Porque al final todo, todo… es de color….

15 comentarios:

ana dijo...

Tienes toda la razón, se han inventado tantas mezclas de colores que ya no sabemos lo que verde o azul. Cuando voy de compras con mi hija, ella dice que ese que el vestido azul es muy bonito, yo lo veo casi verde, y lo del blanco roto sí que tiene guasa. Yo también soy daltónica.

BESICOS.

nocheinfinita dijo...

A mi me sacas de los colores del arco iris y no me preguntes más.

¡Bonitos recuerdos la caja de alpinos¡¡

Un abrazo

Alfonso dijo...

Bah, yo para los colores, en hexadecimal y me quito de líos :) Te gusta este tono de rosa #B404AE ?? XDD

Genín dijo...

Yo,con los que forman la cuatricromia tengo bastante, bueno, y no solo yo, con ellos se pueden hacer toda la gama del mundo mundial...
Salud

Sara O. Durán dijo...

Te entiendo a la perfección... Un día pintando la casa, se me terminó la pintura y al ir por más, no pude elegir el mismo color, pues había un montón de aproximaciones y no recordé el nombre, ni me llevé el código. Le alegaba en mi impotencia al empleado... ¿Por qué inventan tanta tontería? jajaja. Me agrego a tu daltonía. Abrazos.

Dilaida dijo...

Colores, colores, colores. Hay colores que no soporto, al mirarlos me dan frío, mucho frío (azul).
Me encanta el amarillo.
Bicos

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Ja, ja, ja... amigo, el problema es que los varones tienen menos bastoncitos en el iris y claro... no los distingues tan bien, te lo dice una nena que fue llamada Carioca desde que salieron los jodidos rotuladores... je ,je... pero no te preocupes lo solucionas comprando una caja de 10 colores y ya está.
Un post muy divertido... bss...

PD ah, esos butaneros...

l'hel·lènic dijo...

Seguramente te preguntarás,¿De dónde sale este, ahora? Pues vengo del blog El jardí del Pirineu. He leído deprisa y corriendo tu blog y lo poco que he visto me ha gustado, así que seguiré visitándolo. Referente a los colores puedo decir lo que ya dejo escrito el poeta y filósofo asturiano, Ramón de Campoamor," En este mundo traidor nada es verdad, ni nada mentira; todo es según el color del cristal con que se mira". Para ser el primer comentario creo que me he extendido en exceso.

Eastriver dijo...

jajaja, el snobismo mundano es capaz de todo. Ah, mi color preferido es el burdeos, toma ya!

María dijo...

Todo es de color, pero ¿qué color?
Y ya si te metes con los pañuelos de cuello, es el no va más. ¡Qué barbaridad! Para una compradora compulsiva de complementos como yo, se me ponen los ojos como los de Marujita Díaz.

Mos dijo...

Me acuerdo de los estuches de colores Alpino. También de los Carioca. Mamé, es que ahora se han inventado toda una gama de colores que te mueres. Creo que hay casi un millón de colores. ¿O lo habré soñado? En las propagandas de las TV modernas lo dicen.

Un abrazo de Mos desde mi orilla a color.

Fiaris dijo...

Sabes llegué aqui desde lo de Josefina,y me gusto mucho tu lugar si me permites me quedo.Sabes sobre colores he aprendido bastante ya que me gusta pintar al óleo ,cuando no tengo alguno lo invento mezclando de otros.
Saludos Uruguayos.

emejota dijo...

Mamé de colores van a ir mis próximas entradas. La magia de los Alpinos era especial. Bs.

josefina dijo...

Te diré, a mi me pasa con los nombres de los famosos en ingles.
Un beso

diego dijo...

Yo, como siempre, llego cuando todos se han ido... Pero llego. Esa caja de Alpino me ha traído tantos recuerdos, Mamé... Yo, como soy más viejo que tú (o menos joven), utilizaba en Tánger cajas de colores de Caran d'Ache, o algo así. Aparte de esos colores, que antes colo tenían dos apellidos, claro y oscuro, lo que más recuerdo son los olores que desprendían los lápices, sobre todo al sacarles punta. Y por su tamaño te delataban, el más usado era el más pequeño (En tu caja es el amarillo) Hoy todo se colorea con el Paint, o con el Photoshop o similares. Un abracete.