
Hoy hace 30 años que comenzaba mi Servicio Militar, era la fría mañana del día 15 de Enero de 1982, allí estaba yo en la puerta del cuartel con una pequeña bolsa llena ropas, de sueños ¿Y por qué no contarlo? Y de miedos y temores a lo desconocido.
Hice la mili en la aviación y más concretamente en el ALA 22 en el aeropuerto de Jerez de la Frontera, más conocida como “La Parra”, base aérea de los aviones P-3 ORION. Con 18 años casi recién cumplido me fui voluntario, 15 largos meses con sus semanas, días y hasta horas, más de uno sabrá a lo qué me refiero… el tiempo era mi más gran enemigo y el reloj creo que jugaba en mi contra, de soldado las horas parecen tener todas más de 60 minutos…
Durmiendo en literas lujos, comiendo el variado y exquisito menú del cuartel, instrucción y desfiles, haciendo autostop para volver algunos días a casa, dianas y retretas, vestido a la última moda y con pocos pelos en la cabeza… ¡Se me olvidaba…! Un sueldo de 610 de las antiguas pesetas al mes, y lo peor de todo… recibiendo órdenes hasta del perro que había en el cuartel.
1982 que lejos queda ya… 2012 como pasa el tiempo, por eso esto no deja de ser “Una historia de la puta mili”.


12 comentarios:
Para muchos hombres no fue una experiencia agradable, sobre todo cuando había maltrato y otras cosas. Pero hay que reconocer que gracias a la mili muchos españoles salieron de su pueblo o aldea y a pesar de comer mal, hubo una época que comían mejor que en sus casas.
Yo casi puedo decir que también fui a la mili, ya estaba casada cuando mi marido tuvo que marchar para Melilla y allí nos pasamos todo un año ((el 75). Tengo que decir que fue un año muy enriquecedor a nivel personal gracias a poder vivir en una ciudad como Melilla, donde, en aquel momento, convivían distintas culturas, hecho que no ocurría en otras ciudades de la península.
Bicos
La verdad es que la mili es una experiencia que puede resultar positiva en algunos aspectos. Aunque, para la mayoría,creo que fue un año perdido de nuestras vidas. Quien trabajaba igual perdió el puesto al volver. Quien no fumaba, puede que volviera fumando. Quien no bebía, puede que volviera bebedor. Y todos un poco más brutos y con tintes machistas más marcados. El tiempo y la vida irían después marcando nuestra propia personalidad.
Hubiera preferido no hacer la mili o que hubiera sido más enriquecedora.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.
jajajaja, bonito y animoso final... Bueno, menos mal que eso quedó olvidado. Mala cosa era, viviendo con los militares de los huevos. Pero bien está poderlo contar y recordar.
Venga, cuenta más cosas de tu mili, que dentro de poco estas narraciones serán como leyendas muy antiguas, jajaja.
La pena cuando se acabó la mili, fue que los tíos ya no tenían "batallitas" que contar...¡cachis!
Besos
Es muy curioso que los hombres de antes, en todas sus reuniones hablaban de la mili. Lo piensa María, porque seguro que también lo ha vivido.
Y lo "paracas", ni te cuento...
Yo también estuve voluntario en aviación, me escapé de casa porque mi " prima tutora" me asaba a palos todo los días y a todas horas, como era menor tuve que falsificar papeles, pero para entrar como "turuta" nadie hacia ni caso, luego hice un curso en Madrid de practicante y me fui destinado al terminar, a la enfermería de la base aérea de Logroño, en fin voy a cortar el rollo porque es largo y penoso, pero solo te cuento esto para que sepas que se de lo que hablas...
Salud
Historias de la mili, antes era se ecuchaban más en las reuniones, hoy quedan como más lejos.
Un abrazo.
(Soy San, hoy comentarios no me reconoce.
Vaya, yo entré en mayo del 83 y muchas veces fui a la Parra de maniobras, así que coincimos ¿conociste a un tal Simón Parra, amigo mío que también la hizo en esa época?
Tu voluntario, pero a mí me tocó estar duarante 18 meses vestido de marinero por tu tierra. A mi me fue muy bien y aprendí muchas cosas, no en vano estube en un barco hidrográfico. Tenía unos compañeros que....
Lo que nos faltaba, tios hablando de mili, es que no tenemos arreglos.
Un abrazo recuperado ya de la fiesta de fin de año. ! güa en ci ei!
Menos mal que aquellos tiempos ya se acabaron, apra todos. la familiares simmpre pendientes de las comidas, los taslados y demás. Los quintos fastidiados y hartos de que todo el mundo, se meta con ellos . y las novias ... Ay las novias! cuanto papel, cuantas esperas! Cuanto sacrificio para nada. ESte sí qeu era un mal bién innecesario. Saludos.
Cada tiempo nos deja sus recuerdos, unos malos y otros mejores. La mili dejo a muchos jóvenes, con sabor amargo.
Un abrazo
Ay, es verdad, las historias de la mili, que tiempos!, recuerdo cuando estuvieron mis hermanos, en el aire también, con uniformes azules y unas botas que siempre tenían que estar muy limpias y brillantes.
Y las conversaciones contando sus aventuras y desventuras...que tiempos!!
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