jueves, 25 de octubre de 2012

DULCES MUY DULCES...





El escaparate de las fotografías está a menos de 50 metros de mi casa, así que lo veo con muchísima frecuencia a diario, yo que soy goloso por naturaleza la mitad de la veces vuelvo la cara para poder resistir la tentación que me provoca y no pecar, (a los que nos gusta lo dulce entenderán muy bien lo que estoy diciendo…).

Dicha vitrina-alacena nos va anunciando la variabilidad de las estaciones como si de un calendario se tratara, y su contenido va cambiando según pasan los meses, semanas o incluso días: Navidad, Carnaval, Los Santos, Semana Santa, los Días de los Enamorados, de Los Padre, de Las Madres… y cuando no hay nada que celebrar se lo inventan.

Muchas veces designo a dicho establecimiento como “La Joyería” porque realmente son verdaderas obras de artes y joyas lo que se muestran en él: polvorones, torrijas, huesitos de santos, pestiños, tortas y pastas de las más variadas, mazapanes, tartas, Pan de Cádiz, dulces, trufas, turrones, bombones, pasteles… y ya paro de contar, que la boca se me hace agua y puedo mojar hasta el teclado de portátil.

Que como decía aquella canción “¡Todo lo que me gusta es inmoral, ilegal o engordaaaaa…!!!”

P.D. (Dicho local está situado en la C/ Compañía nº 5 de Cádiz).

15 comentarios:

Pedro Antonio Graciani García dijo...

Esto si que se merece una degustación, acuerdate de nosotros si vienes el finde y traete, aunque sea una pequeña muestra

María A. Marín dijo...

Casi me electrocuto yo leyéndote...hummm ¿cómo resistes?

Saludos

Enry Baskerville dijo...

¡jejejej!, te comprendo Mamé, lo mismo me pasa a mi, pero con el Jabugo y el queso....irresistible

Saludos
Anna J R

mariajesusparadela dijo...

A mi no me importa pecar.

José Vte. dijo...

La verdad es que ese escaparate es toda una tentación. Delicioso parece todo.

Un abrazo

Maripaz Brugos dijo...

Mamé, pues menuda tentación tienes cerca...no te prives, que la vida son dos dias.

Genín dijo...

Yo no soy muy goloso pero tengo una debilidad por el Pan de Cadiz que no se puede aguantar, lo como una vez al año, en Navidades, pero no me puede faltar ningún día, ya ves...
Salud

Mos dijo...

Pero por qué, por qué, por qué.
No, Mamé, no, que ya estoy bien gordo!!!

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

nocheinfinita dijo...

Ser goloso y tener cerca una "joyeria" de ese tipo , uff, como para resistirse, jjajja.

Un saludo

Isabel Martínez Barquero dijo...

Me gustan muchísimo los escaparates de las confiterías. De hecho, cuando visito una ciudad nueva me suelo fijar mucho en ellos, pues me cuentan cosas de sus gentes. Eso sí, no soy nada golosa, ¡menos mal!
Un abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Mh, riquísimo! ¿Cómo no pecar si lo tienes frente a ti? Yo sería una gran pecadora, me encanta lo dulce.
Abrazo.

Ceferina dijo...

Jajaja como te entiendo. Yo pecaría seguro, debe ser un tormento tenerla tan cerca.
Bss.

ARO dijo...

También lo veo en alguna que otra ocasión, y es para liarse y no parar.

José María Arroyo Bermúdez dijo...

Podría definirse como un calendario dulce. Yo fui goloso de jovencillo, con la ventaja de que no engordaba ni a tiros y podía hincharme de dulces sin problemas. También es verdad que antes se comía dulces solo los días excepcionales. No te prives demasiado, de algo hay que morir y es mejor hacerlo dulcemente.

Abuela Ciber dijo...

Soy mas bien de gustos salado, pero esta vitrina hae que se nos vallan los ojos!!!!!!!

Saludos