viernes, 4 de marzo de 2011

1440



Hace días, la televisión emitía un concurso de publicidad y me llamó poderosamente la atención un anuncio que aunque si es cierto que no recuerdo el producto, me impresionó especialmente el mensaje. La historia era muy sencilla, contaba como cada día, al levantarse de la cama, el personaje en cuestión encontraba en la mesita de noche 1440 euros, dinero que tenía que gastar a diario, solo había una pequeña condición, no podía guardar absolutamente nada, ni siquiera invertirlos en planes del tesoro o ingresarlos en algún entidad bancaria, era así de sencillo, “gastar o tirar", porque a la mañana siguiente volvería a aparecer de nuevo la misma cantidad y en el mismo lugar.
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Hasta aquí todo parecía una trama extraña y sorprendente para anunciar tal vez un coche o una lata de refresco, pero de repente todo da un giro, y los anhelados euros se convierten en minutos “son 1440 los que vivimos a diarios” y nosotros decidimos lo que queremos hacer con ellos, no podemos regalarlos, son solo nuestro, cada vez que amanece volvemos a tener de nuevo 24 horas, con sus minutos y sus segundos (que a veces son tan cortos y tan decisivos) es curioso que el hecho de vivirlo, sea algo que dependa única y exclusivamente de nosotros.
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Para algunos el tiempo “Es el orden sucesivo de lo que acontece”, para otros “Solo una ilusión”, o “Una dimensión donde el ser humano se mueve, dejando huellas que transforma la naturaleza a través de la vida”. Todo es posible pero respetando todas las teorías, solo hay una verdad, “no se detiene”, “no se guarda ni se atesora”, cada segundo vivido, es ya pasado, la vida es un sentir constante que en raros casos se puede modificar solo si somos capaces de aprender de nuestros errores y aún así nos empeñamos en pensar que el futuro podemos controlarlo y lo seguimos intentando hasta que es pasado.
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Y los días ya no vuelven y no hay nada más triste que arrepentirse de lo que no se hace; durante toda nuestra vida, no somos más que aprendices de actores de una obra teatral que nos viene dada, pero aprovechar “los 1440 minutos”, es básico para no repetir escenas. Y como dice la canción de Ana Belén “Solo le pido a Dios que el futuro no me sea indiferente…” ¡Maldita televisión…!

15 comentarios:

uno de vitoria dijo...

muy bien mame desde luego imaginacion no te falta y por lo que leo tampoco te falta tiempo veo que tu utilisas parte de esos 1440minutos para emplearlos mui bien un saludo i sigue asin

mariajesusparadela dijo...

A mi eso me llegó por mail hace algún tiempo y también me hizo reflexionar.

Dilaida dijo...

La verdad que lo que cuentas da para meditar 1440 segundos, ¡¡¡LO MÍNIMO!!!
Bicos

felicitat dijo...

Me encanta la entrada, Mamé. Felicidades por tu buen humor, y hoy, ya nos quedan menos de 1440 segundos, pero hasta aquí ha sido genial. Besos.

Genín dijo...

Todo depende del concepto que tengamos de lo que es aprovechar o desperdiciar el tiempo, yo, ahora mismo considero que lo estoy aprovechando, estando agusto contigo, con los que comentan o no y pasarán por aquí, pero otros pensarán que es una perdida de tiempo, en fin, por eso me gusta tanto decir "Que me quiten lo bailao"
Salud

Jose Vte. dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, para reflexionar. El tiempo, esos 1440 minutos no se deberían de malgastar, son demasiado preciosos, y son solo nuestros.

Un abrazo

María dijo...

Hasta sin hacer nada "útil" hay que aprovechar cada minuto. Yo lo procuro.
¡Que tengáis buen carnaval!

belijerez dijo...

Interesante tu post, aunque discrepo; no es lo mismo gastar algo como euros que "gastar" la vida. Entre otras razones porque para vivir se necesitan recurusos, los cuales según sean los necesarios no siempre estan a mano. No es los mismo vivir en el Sáhara occidental que en Suecia, no es lo mismo vivir con 30 millones de € en Madrid, que vivir en Jerez capital del paro con 426€ si es que tienes familia a tu cargo....en fin podría seguir, pero sería largo mi comentario.

PD; yo también le pido a Dios que la vida no me sea indiferente.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Siempre he sido consciente de que el tiempo es nuestro tesoro más precioso y debemos aprovecharlo al máximo. No estira nunca.
La narración de lo que viste es muy buena, lo mismo que la foto con ese reloj de cadena, de los antiguos.
Me ha gustado mucho esta entrada, Mamé. Es muy honda, muy reflexiva.
Un abrazo.

josefina dijo...

Los dias pasan, muy rápidos, 1440 minutos parecen mucho, pero solo se hace interminable cuando sufres.
Me ha gustado tu entrada, y es verdad maldita televisión cuantos minutos dejamos de hacer cosas más gratificantes, como conversar.
Un abrazo

Princesa115 dijo...

Es una entrada para reflexionar y meditar sobre el tiempo que nos acontece. Es cierto, cada segundo que pasa ya no podemos recuperarlo, así que lo importante es saber aprovecharlo.

Me quedo pensando

Un abrazo

Mos dijo...

Hay veces que esos 1440 minutos pasan despacio; otros deprisa. Muchos lo malgastamos, otros los disfrutamos. Lo cierto es que siempre avanzan y no se detienen hasta el final de nuestras vidas.
Mira, yo creo que hay derecho a todo con ellos. Es decir, si quiero dejo que pasen o me entretengo en hacer algo. O me relajo, o miro al reloj y pienso mientras corren las agujas, o sueño, o duermo, o planifico, o ... El caso es que ahí está nuestro tiempo para hacer lo que queramos y, la mayor parte, lo que podamos.
Lo cierto es que nadie quiere que llegue el minuto final.
Un abrazo de Mos desde su orilla.

ARO dijo...

Eso de que el tiempo es oro es una gran verdad, en este caso muy bien contada. Y cada minuto que pasa es "dinero" gastado.

ana dijo...

El tiempo es siempre nuestro contrario, lo mejor es abrise a las personas y a las sensaciones que es lo que verdaderamente dan valor a la vida.

Un abrazo.

nocheinfinita dijo...

Así es Mamé.
Espero que no nos sea indiferente.