miércoles, 27 de julio de 2011

TIERRA, MAR Y AIRE



Me ha venido a la memoria la primera que me fui de viaje más de un día, lo hice con mis primos y mis tíos, era en septiembre de 1978, tenía 15 años si las matemáticas no me fallan. 

Estuvimos una semana en uno de los más pintorescos Pueblos Blancos de la Sierra de Cádiz, que no era otro que El Bosque, mucho ha llovido desde entonces, me acuerdo que fuimos también a Benamahoma y a Ubrique, era también la primera vez visitaba la sierra, acostumbrado a la planicie de Chipiona, la verdad es que me sentía un poco agobiado rodeado de tantas “montañas” y no lo digo con acritud, lo digo realmente, porque me sentía un poco “prisionero e insignificante” en aquellos bonitos y altos parajes, a pesar de eso para mi todo fue novedoso y divertido, por eso lo estoy relatando.

Los tiempos gracias a Dios han cambiado, ahora casi todo el mundo suele viajar con bastante asiduidad y lo que comento puede sonar cateto y paleto, pero no sería hasta al año siguiente cuando conocí la ciudad de Sevilla.

También recuerdo cuando en el colegio nos aprendíamos los nombres de todos los países en el mapamundi y en el globo terráqueo jugábamos a descubrirlos y a estudiarnos sus capitales e imaginábamos que viajaríamos y conoceríamos in situ todo lo que nos explicaban los maestros y lo leído en los libros, con el paso del tiempo yo por lo menos lo fui intentando, no hubo año a partir de aquella primera experiencia de “El Bosque” no realizara una “excursión”, primero por España y luego por el extranjero Alemania, Portugal, Holanda, Bélgica, Inglaterra, Marruecos, Estados Unidos, Cuba o República Dominicana, sin olvidar la aventura de El Camino de Santiago, no hay dinero que me gaste mejor y más a gusto que en un viaje, aunque haya una frase muy popular en Chipiona que dice “Que un bajío en la Cruz del Mar vale más que todo lo que hay por ahí afuera”, cosa más que discutible, pero en estos momentos no es el caso.

El viajar nos vuelven más tolerantes y transigentes y mucho más abiertos, al recibir en primera persona, conocimientos, vivencias, costumbres y conceptos nuevos que en muchas ocasiones son totalmente distintos a los habituales que solemos tener en el lugar que habitamos, viajar quizás nos haga bajar la soberbia y el orgullo y eso nos hace ser un poco más humilde, espero que estos pensamientos sean ciertos.

15 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

¡Cuántas verdades en qué poco espacio!

Genín dijo...

Yo creo que lo que dices al final es cierto, es mas, siempre he pensado que el turismo, y la salida en masa de los emigrantes españoles, fue decisivo para acabar con la dictadura, aparte del pequeño detalle de que el general palmó, pero cuando lo hizo, la fruta para la Democracia ya estaba madura.
Salud

Abuela Ciber dijo...

Precioso emotivo y autentico lo que has compartido
Sentires que muchos hemos tenido a traves de nuestra vida.

Ojala puedas darte una vueltita por estas latitudes!!!!!!!!!!

Cariños

Sara O. Durán dijo...

Te hace falta México... Cuando vengan, les fascinará. Ojalá conozcan.
Saludos.

Encarni dijo...

Yo creo que es cierto todo lo que dices. He viajado poco, lo reconozco, mis posiblidades no han llegado a cumplir muchos sueños, pero lo poco que he viajado me ha descubierto que viajar nos abre puertas, tanto físicas como mentales.
Te acuerdas de aquella canción de los payasos que decía el viajar es un placer que nos puede suceder...

Saludos viajeros.

Jose Vte. dijo...

Creo que es verdad lo que dices, viajar libera de prejuicios y nos hace más tolerantes. Yo he viajado poco al extranjero, pero uno de ellos, a Nicaragua, me hizo ver otras realidades.
El problema de los viajes actuales es que se limitan a seguir unas rutas establecidas en las que nunca tienes contacto con la realidad del país.

Un abrazo

Anusky66 dijo...

totalmente de acuerdo , viajar hace ver el mundo desde diferentes puntos de vista y abrir la mente , como últimamente no viaja mucho ,lo compenso entablando amistad con extranjeros y a través de ellos voy conociendo otras culturas ,que algún día espero vivir personalmente.

Unbesazo

Anna Jorba Ricart dijo...

Mamé...sucribo lo que dices y si encima haces amistades que te hacen inolvidables los diferentes lugares que visitas, mejor que mejor,es enriquecedor.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Mamé. Viajar no enseña tolerancia, además de darnos cultura.
Como tú, pienso que no hay dinero mejor gastado que el que se invierte en un viaje.

Ceferina dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Viajar y conocer otras realidades y formas de vida abre la mente y nos enriquece.

Bss.

Alfonso dijo...

Me quedan dos años para terminar la hipoteca y poder viajar. Mientras... :( a fastidiarse :(

María dijo...

Eres un chipionero que lleva a su tierra en el corazón pero no eres de los que tienen el bajío en la Cruz del Mar ¡afortunadamente!
La gente -de todos los lugares- necesita viajar, moverse, conocer otros idiomas, costumbres y culturas. Esto nos hace más tolerantes y comprensivos en muchos aspectos.
La mayoría de las veces no hay que gastar una fortuna en esos desplazamientos, hoy hay posibilidades para salir infinitas.
¡Buena entrada Mamé!

Princesa115 dijo...

Es lo que más me gusta, pero no siempre se puede, depende de muchas cosas y situaciones...pero es algo que me encanta

Un abrazo

readsuperbs dijo...
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ARO dijo...

En su día no leí esta entrada tuya. Ahora, gracias al facebook, la he leído y me he enterado que tu primera experiencia viajera fue en mi pueblo.