jueves, 19 de julio de 2012

EL PODER DE "LORENZO"



Las aspas del pequeño ventilador parecen como si fueran a cámara lenta, mientras el termómetro se mofa de mí subiendo el mercurio a su antojo y como cantaría Ana Belén en la canción “El hombre del piano” el calor se podría corta... Así van pasando los calurosos días de julio, el tortuoso bochorno envuelto en una humedad asfixiante hacen que las horas pasen lentamente y las jornadas parezcan interminables uniéndose las madrugadas a los amaneceres sin un minuto de tregua. 

En la calle el asfalto caliente nos hace más duro el caminar, siempre con la vista al frente para robarles unos metros de sombra al sol, árboles, toldos, soportales… cualquier resquicio de fresco es agradecido para luchar contra el implacable e incansable “Lorenzo” que cada momento que pasa nos va ganando la batalla sin remordimientos.

No hay descanso ni premio, día tras día se repite la misma historia, vamos arrancando hojas al calendario y de reojo miramos de nuevo el “Maldito” mercurio que desde la cima del mundo inmune se ríe y divierte, viendo lo vulnerables que a veces se vuelven los seres humanos. Solo podemos consolarnos recordando los fríos días de inviernos que nos vienen a la memoria, evocando noches de chimeneas y de leña consumida por el poder del fuego, y platos de olorosos pucheros humeantes, pero aún falta tiempo para que esto de nuevo suceda. Que cada uno de nosotros le ponga remedios a estos males veraniegos como mejor podamos, mientras escribo esto subo un poco más el aire acondicionado y le pongo un poco más de hielo a mi gin tonic, que Dios nos coja confesados…

10 comentarios:

Pasto dijo...

El ponientito de la Cruz de la mar es más económico que el aire acondicionado.Esta tarde se está dejando caer con generosidad.¿Te mando un tarrito?Saludos

mariajesusparadela dijo...

Yo tengo la tecnología de los antiguos: las paredes son de ochenta centímetros de espesor y en invierno, en frío no las atraviesa. Tampoco puede con ellas el calor del verano.

emejota dijo...

Lorenzo me vence en verano y me gana en invierno, ay Lorenzo. Bss y mucha paciencia.

estrella dijo...

Hola Mamé!!
Es el tercer saludo que te hago en este ratito,jaja,te comenté a tu entrada de Camilo y a la de rebelión...y ahora veo que tienes otra,jaja,bien por ti,por tu capacidad de escribir,en Camilo te he comentado porque siempre me ha gustado,bueno cuando cantaba de verdad,no después,jeje, y al darme cuenta de esta última,me digo,bueno pues sigo hasta el final,espera no publiques todavía,espera que termine este comentario,es broma!

El calor es asfixiante con el "agravante" de la humedad,es insoportable,buscamos la sombra siempre y aún así,tú por lo menos tienes aire acondicionado,yo un ventilador que ya no tira...

Un beso,con una cervecita!!

Genín dijo...

Ya veo que estás organizado, tu pirriaque con bastante hielo y el aire acondicionado a tope, así estarás deseando que siga la caló...ajaja
Seguro que de vez en cuando irás a refrescarte a la playita, cerca del chiringuito para tener las cervecitas fresquitas bien a mano, tu si que sabes!
A seguir así de sacrificao, di que si!
Salud

Eastriver dijo...

¿Gin Tonic? La bebida de moda, como sabrás...

Yo tampoco puedo con el calor. Por eso ya he decidido que cuando baje a veros bajaré siempre en invierno, como esta navidad pasada que estuve en Sevilla.

Aunque parezca contradictorio, me voy a Roma el sábado, que frío lo que se dice frío tampoco hace... Será cuestión de aficionarme al Gin...

José María Arroyo Bermúdez dijo...

...maldito infierno. Un saludo.

María A. Marín dijo...

Si estás pasando calor es señal de que estás en este mundo.
¡Chín-chín!

Sara O. Durán dijo...

Con ese más hielito en tu Gin, qué ruede julio!!!
Entonces, en vez de abrazos, te traje más hielos, jajaja.

Abuela Ciber dijo...

Desde acá te envio brisas refrescantes.
Mientras tomo un té calentito y prendo la estufa en el atardecer.

Cariños