domingo, 12 de septiembre de 2010

COSAS DE ÑIÑOS



Hoy de nuevo me han venido recuerdos a mi cabeza de cuando era pequeño, y no es más que una idea “extraña y quizás extravagante” que tuviera de niño. 

Tuve la suerte de nacer y vivir en un pueblo costero como es Chipiona, estando rodeado casi por todos los lados del mar y como no de playas de blancas y finas arenas, disfrute de mi niñez muchos días desde la mañana hasta la caída de la tarde como único entretenimiento, y es aquí donde empieza el recuerdo que os relato en esta ocasión. 

Cuando veía los atardeceres, mi imaginación iba por libre y desafiaba todas las leyes establecidas por el cosmos, si con 5 o 6 años los mayores nos decían que el sol era una gran bola de fuego, estaba claro que si al final de un infinito horizonte donde solo se veía agua, no había que pensar mucho, al astro rey lo que realmente le pasaba era que poco a poco se iba apagando sumergido en el liquido elemento, y mi lógica llegaba más lejos aún… ese era el motivo por el cual a primeras horas de la mañana dicha estrella no daba el intenso calor del medio día, es que todavía estaba mojado y tenía que secarse, que ingenuo…
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Así de libre y abierta puede ser la mente de los niños, que pueden pensar lo que quieran y sin el más miedo al equivoco o al ridículo, además con respuestas propias muy convincentes. (Después vendrán los mayores y se las tiran por tierra), por favor dejemos que los niños sueñen...

12 comentarios:

__MARÍA__ dijo...

Lo niños sueñan siempre, los dejen o no.
Lo malo es cuando los mayores los despiertan.

Muchos besos Mamé

Elba dijo...

Si Mamé , dejemos que los niños sueñen...y no dejemos de soñar cómo niños nunca ...jamás...beso

maile dijo...

Nunca soñe con el mar tanto como ahora, y no seria capaz de alejarme de el por mas vidas que viviera.
Con poco mas de dos años llegue a Malaga. Siendo mi familia de Cordoba, todos los veranos la casa de mi madre se convertia en "hotel-residencia" para titos, primos... y demas parientes. Una vez, una de mis primas, la primera vez que vio el mar dijo aquello de "¡ que piscina mas grande, prima!"... y aunque se haya convertido en un topico, fue verdad y hace unos... ¿por Dios, tantos años?...mejor ni lo pienso... ni los cuento.

Besos señor Mame, desde este lado del estrecho.

Alfonso dijo...

Pues es una respuesta muy lógica y llena de sentido común, que tuvo mucho tiempo la humanidad, hasta que descubrió que la Tierra era redonda y que giraba alrededor del Sol.
Tú solo conocías lo que veías y no tenías otra explicación. Pero te preguntabas las cosas y la gente que se pregunta cosas son las que aprenden. Eso es bueno.
Yo, que vivo cerca del mar, pero no lo veía tanto como tú (ahora lo veo todos los días jaja) , creía que el 15 de septiembre, quitaban el tapón y el agua se iba, y aquello se quedaba hecho un campo, porque yo vivía en el campo. Era mi razonamiento :)

emejota dijo...

Qué lógica tan racional y lógica la del niño que fuiste. Ahora puedes volver a reivindicarlo, a lo peor te pueden llamar loco, pero eso, a quien le importa? Un abrazo.

mariajesusparadela dijo...

Pues , mira, me parece que tienes más razón que los que dicen otras cosas.

Belkis dijo...

Muy cierto Mame, hay que dejarles soñar y crecer a base de sus propios experimentos.
Muy tierna entrada.
Te dejo un cariñoso saludo

Princesa115 dijo...

Yo también pensaba eso Mamé.
Los niños sueñan porque son ingenuos, infantiles. Pero piensa que siempre hay dentro de nosotros un niño, por eso a veces soñamos, aunque al despertar todo se acaba y volvemos a la realidad.

Una bonita entrada, felicidades.

Saluditos

María dijo...

Hola MAMÉ.

Yo no quiero dejar de ser niña y me encanta soñar, incluso despierta.

Besos

Genín dijo...

Si, no solo que dejen soñar a los niños, a los abuelos también, menos mal que para soñar no necesitamos que nos dejen, de lo contrario ¿Como vamos a aguantar hasta estirar la pata?
Salud

Ceferina dijo...

Bendita ingenuidad; tienes razón, hay que dejarlos soñar, es más, deveríamos dejarnos llevar de su mano y contaminarnos de ellos y ser cómplices de sus sueños. Ganaríamos tanto...

Un abrazo.

José María Arroyo Bermúdez dijo...

...quien nos mandaría crecer.